lunes, 7 de mayo de 2018

Yo soy

Basura soy... y en basura me convertiré.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Luna creciente

Quizás no lo entiendo pero lo siento.
Tal vez no lo acepte pero te quiero. 
Te temo al instante, pero te sigo. 

Entre risas, llanto y miradas hemos renacido. 
Entre gritos, besos y anhelos labramos el destino.
Por adorarte me traicionaría y por amarte te perdería.

Si me tienes, escúpeme, maltrátame, oféndeme y aquí seguiré.
Si me pierdes, ámame, cántame, acaríciame y jamás volveré. 

En tu ojos a ratos.
En tu boca segundos.
En tu piel para siempre. 

Confundido vi un cuarto menguante,
y siempre fue luna creciente.

Cautivo en el cielo y en la terra.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Hacia atrás

En mi pobre capacidad de raciocinio, no comprendo por qué las cosas deben ser así y no me interesa comprender.

¿Por qué te alejas cuando vivo esta guerra interna que no puedo lidiar solo? ¿Por qué te escapas cuando mis pasos están perdidos? ¿Por qué no tengo derecho a equivocarme? Si alguien puede responder, no quiero escuchar.

No entiendo cómo es que tiene más peso todo aquello que hice mal y se pudre en el silencio la vida que te di. No me interesa comprender.

Sin que nadie te lo cuente, sabes en lo más profundo de ti que aquello que hace a mi cuerpo moverse lleva tu nombre grabado.

Me cuesta entender por qué en mis tormentas más devastadoras no estás, pero estás en tu derecho; lo sé. Curarme las heridas no es tu deber, entenderme tampoco, pero me gusta pensar que los muros cargados de sueños a tu lado no se construyeron en el aire.

Perdonarme poco a poco deja de ser una opción. Basta de sueños e ilusiones que enflacan con el curso del reloj.

Y eso... eso sí lo debo comprender.

Aunque todo se reviente y contra corriente,
"también a ti te he perdonado".


sábado, 16 de septiembre de 2017

A la fecha...

Esta madrugada, justo al desenchufar el cable y descolgar mi guitarra, reviví la desilusión tan grande de no verte entre las sillas del sitio que, entre las mesas, se ocuparon por rostros que no puedo recordar; lo único que me importa es que, una noche más, no estuviste.

En días como hoy aprendo y reafirmo. Entendí que la distancia no es física y sobre ella se pude tener control. Desaprendo y vuelvo a aprender que el dolor es pasajero o quizás todo lo contrario; tal vez se aprende a vivir con él.

Vuelvo a sofocar mi vientre al destapar tu recuerdo, pero en mi sueños desechables, me aferro a la ilusión de despertar y que estés aquí para apagar mi mala suerte, para guiarme en mis decisiones, para endulzar mis tragedias, para liberar mis pasos, para aconsejarme, para amarme, o al menos, en el más remoto caso, para ser felices.


"Estoy vivo aunque te fuiste, que estoy lleno
por diez vidas con todo lo que me diste".



miércoles, 2 de agosto de 2017

Falacias

De nuevo a la guerra con sentimientos adoptados,
con palabras como balas, con mi guitarra por cuartel.

Vuelvo a recostarme a la sombra del desvelo,
la que mancha mis ojeras, la que me hace dispararte.

Si vivo es para matarte, si muero para ser joven.
Volví para acribillarte hasta mirar tu lenguaje tibio; no lo distraigas.

No sé si serás canción, pero ya eres poesía, y yo... yo sigo sin saber leerte.

"Recuerdos del Sunset"




jueves, 27 de julio de 2017

Nuestro mar


(Puerto Peñasco, Sonora)


Aquí sigo, sentado frente al mundo; 
deseando que la inmensidad del mar me consuma 
y me convierta en polvo. 

El agua salada duele, quema, sana. 
Me libera de todo aquello que la vida me arrojó
en jugadas orquestadas; en un acto de ceguera,
en corazones ajenos.

La soledad me persigue y tu supervivencia 
aniquila mis deseos, mis anhelos.
La realidad: te necesito.

viernes, 21 de julio de 2017

Nublado

Despejado el cielo la lluvia se detiene,
esa lluvia de mentiras que inundó sus ventanas claras,
que por inercia arrastra un corazón hasta lo profundo
y ahoga una mirada entristecida de nacimiento.

Ya no hay tonos grises pero el sol se ha demorado;
le venció la noche.
Desconozco este suelo y me sé de memoria el sufrimiento; lo
recuerdo bien.

Sin ti mis manos no tienen importancia.
Sin ti el insomnio sobrevive.
Sin ti no hay sed, no hay hambre.

La lluvia se fue pero me dejó vacío. Se llevó todo.
Contigo a kilómetros no quiero cantar, no quiero aire,
no quiero luz frente a mis ojos.
La energía que queda se irá entre letras, hasta atrofiar mis
inservibles manos.

Contigo lejos, no necesito libertad ni calma.
Si Dios existe, debe llevarme con él ahora o quizá,
solamente tal vez, yo debo adelantarme y volverme polvo.

Abuelo, si puedes leerme, dime si aún hay campo
en tu viaje...