lunes, 27 de febrero de 2012

Respira...

No sé, pero te siento, aire. Hace días notaba que mis pulmones estaban confundidos y querían bombear sangre en vez de repartir oxígeno a mi cuerpo. Hay buenos corazones a mi alrededor. Buenas muertes. Algo aparta de mis pulmones su agonía. ¿Será ésta? ¿será aquello?...

Poco a poco. Sigo en busca del camino, alma. Tengo una guitarra y una voz algo cansada, pero no se rinden. Se abrazan y luchan por mantener la dinastía.

¿Cuál es la ruta? No lo sé, aún, pero de a cortos tramos cambio. Insisto, soy un hombre de retos, sólo necesitaba aliviar mi ceguera, aunque sea demasiado tarde para un eslabón de plata perdido. Espero el mundo se proteja, porque pronto, me subiré en su fortuna. No pararé.

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